***LAS INSTITUCIONES HUMANAS PRIMITIVAS***
-URANTIA-

1. LAS INSTITUCIONES HUMANAS FUNDAMENTALES
2. LOS ALBORES DE LA INDUSTRIA
3. LA ESPECIALIZACIÓN DEL TRABAJO
4. LOS COMIENZOS DEL COMERCIO DE PERMUTA
5. LOS COMIENZOS DEL CAPITAL
6. EL FUEGO CON RELACIÓN A LA CIVILIZACIÓN
7. LA UTILIZACIÓN DE LOS ANIMALES
8. LA ESCLAVITUD COMO FACTOR EN LA CIVILIZACIÓN
9. LA PROPIEDAD PRIVADA

Emocionalmente, el hombre sobrepasa a sus antepasados animales en su capacidad de apreciar el Humor, el Arte y la Religión. Socialmente, el hombre exhibe su superioridad por cuanto es netamente Fabricante de Herramientas, Comunicador y Creador de Instituciones.

Cuando los seres humanos conservan sus grupos sociales por bastante tiempo, dichos conjuntos siempre se transforman en nuevas tendencias de actividad que culminan en la “Institucionalización”. La mayoría de las Instituciones creadas por el hombre han resultado ser minimizadores de trabajos pesados, y a la vez contribuyen un tanto a mejorar la seguridad del grupo.

El hombre civilizado se revalora considerablemente por el carácter, la estabilidad y continuidad de sus instituciones establecidas; pero todas las instituciones humanas no son sino las costumbres acumuladas del pasado, en tanto han sido conservadas por tabúes y dignificadas por la religión. Tales legados llegan a ser tradiciones y las tradiciones a la larga, se transforman en “Convenciones”.

1. LAS INSTITUCIONES HUMANAS FUNDAMENTALES.

Todas las “Instituciones” humanas atienden a alguna necesidad social, y a pesar de su desarrollo excesivo, tanto en el pasado como en el presente, ciertamente le resta mérito al “individuo”, puesto que eclipsa a la personalidad y se menoscaba la iniciativa. El hombre debe fiscalizar sus instituciones en vez de permitir que sea dominado por estas creaciones de la civilización en avance.

Las instituciones humanas son de tres clases generales:

  1. LAS INSTITUCIONES DE LA AUTO-CONSERVACIÓN. Estas instituciones engloban aquellas prácticas que surgen del hambre, del sustento y de sus instintos afines a la Auto-Preservación. Esto incluye la industria, la propiedad, la estratagema de provecho y todos los mecanismos reguladores de la sociedad. Tarde o temprano el “instinto del temor” fomenta el establecimiento de estas instituciones de la sobrevivencia mediante el tabú, la convención y la sanción religiosa. Así, el temor, la ignorancia y la superstición han desempeñado un papel preponderante en la etapa inicial del origen y subsiguiente desarrollo de todas las instituciones humanas.
  2. LAS INSTITUCIONES DE LA AUTO-PERPETUACIÓN. Estos son los establecimientos de la sociedad que surgen del instinto sexual, del instinto materno y de las emociones tiernas y superiores de las razas. Engloban las salvaguardas sociales del hogar y la escuela, de la vida familiar, la educación, la ética y la religión. Incluyen las costumbres matrimoniales, la guerra defensiva y la formación del hogar.
  3. LAS INSTITUCIONES DE LA AUTO-GRATIFICACIÓN. Estas son las prácticas que surgen de las tendencias de la “vanidad” y de las emociones del “orgullo”, comprenden las costumbres de la indumentaria y adorno personal, las usanzas sociales, la guerra por la gloria, el baile, la diversión, los juegos y otras fases de gratificación sensual. Pero comprendamos que en la civilización humana jamás han evolucionado instituciones independientes de la Auto-Gratificación.

Estos tres grupos de prácticas sociales del hombre están íntimamente interrelacionados y son minuciosamente interdependientes unos de otros. Aquí en URANTIA, representan una organización compleja que funciona como un solo y gran mecanismo social. [Top]

2. LOS ALBORES DE LA INDUSTRIA.

La “Industria Primitiva” se desarrolló lentamente a manera de seguro contra el pánico del hambre. Al principio de su existencia, el hombre fue aprendiendo de algunos animales a almacenar comida durante una cosecha abundante, para los días de escasez.

Antes de los albores de la moderación naciente y de la industria primitiva, la suerte de la tribu común fue de miseria y de serio sufrimiento. Pues, el hombre primitivo tuvo que competir con todo el reino animal para sus alimentos. La gravedad de la “competencia” siempre obliga al hombre a rebajarse al nivel de lo inhumano. La “pobreza” es un estado natural y tiránico; mientras la “riqueza” no es un don natural del hombre, pues ella resulta del trabajo, de la ciencia y de la organización del conjunto.

El hombre primitivo no demoró en reconocer las ventajas de la “Asociación”. La Asociación condujo a la Organización y el primer resultado de la organización fue la “Repartición del Trabajo”, con su subsiguiente ahorro de tiempo y materiales. Estas especializaciones del trabajo surgieron de la adaptación a las presiones del momento -siguiendo los caminos de menor resistencia. Los salvajes primitivos nunca realizaron los trabajos con gusto ni de buen agrado. Su conformidad se debió a la imposición de la necesidad.

El hombre primitivo tuvo antipatía al trabajo arduo, y no se adaptaba pronto, a no ser que se confrontara con algún peligro grave. El elemento “temporal” del trabajo, el concepto de realizar una tarea dada dentro de cierto límite de tiempo, es una noción ya de los tiempos modernos, pues los antiguos hombres nunca tuvieron prisa. Las razas primitivas que eran “inactivas” por naturaleza fueron impulsadas a las vías de la Industria, por la doble exigencia: La intensa lucha para existir y los niveles de vida en constante avance.

El trabajo, los esfuerzos de los proyectos, distinguen al hombre de las bestias, a pesar de que sus esfuerzos son en su mayoría “instintivos”. La necesidad del trabajo es la suprema bendición del hombre. Todo el séquito del Príncipe Planetario [los 100 miembros], por entonces trabajó, ellos laboraron mucho por ennoblecer el trabajo físico aquí en URANTIA. ADÁM fue hortelano, así el Dios de los Hebreos fue “Trabajador” -fue el Creador y Sostenedor del Todo. Los Hebreos fueron la primera tribu en dar mayor importancia a la “Industria”, fue el primer pueblo en decretar que: “El que no trabaje no comerá”. Pero muchas de las religiones del mundo revirtieron el ideal anterior por la “ociosidad”, así Júpiter fue juerguista y Buda llegó a ser un reflexivo devoto del ocio.

Las tribus SANGIK [los antepasados de las seis razas de color de Urantia, y más inteligentes que sus semejantes primitivos] fueron relativamente industriales cuando residían fuera de las regiones tropicales. Sin embargo, siempre hubo una prolongadísima lucha entre los “perezosos” devotos de la magia y los apóstoles del “trabajo”, o sea los que ejercitaron la “previsión”.

La primera previsión humana fue dirigida hacia la conservación del “fuego”, del “agua” y de la “comida”. Pero el hombre primitivo era un astuto nato, una y otra vez se la ingeniaba para conseguir algo a cambio de nada, y muy a menudo durante estos tiempos primitivos se le atribuyeron otros logros, producto de la práctica de la “paciencia” y de los “amuletos”. Por ello la magia tardó mucho en doblegarse ante la Previsión, la Abnegación y la Industria. [Top]

3. LA ESPECIALIZACIÓN DEL TRABAJO.

Al principio, las circunstancias naturales y luego las sociales, determinaron las divisiones del trabajo en la sociedad primitiva. Las órdenes originales de la especialización del trabajo fueron:

  1. La Especialización basada en el Sexo. Las labores de la mujer derivaron de la presencia selectiva de los hijos; las mujeres por naturaleza aman a los recién nacidos más que los hombres. Así la mujer se convirtió en trabajadora de rutina, en tanto que el hombre se convirtió en cazador y luchador, practicando marcados períodos de “trabajo” y “descanso”.
    A través de las edades los tabúes han servido para mantener a la mujer estrictamente en su campo. El hombre, de forma muy egoísta ha elegido el trabajo más ameno, dejando el arduo trabajo rutinario a la mujer. El hombre siempre se ha avergonzado de realizar las labores de la mujer; y sin embargo, la mujer jamás ha demostrado renuencia alguna al realizar las labores del hombre. Pero resulta extraño que tanto el hombre como la mujer siempre hayan colaborado juntos en la construcción e instalación del Hogar.
  2. La Modificación que resulta de la Vejez y de las Enfermedades. Estas diferencias determinaron la subsiguiente división del trabajo. Pronto a los ancianos e inválidos los pusieron a trabajar fabricando herramientas y armas. Luego se les asignó la construcción de todo tipo de obras de riego.
  3. La Diferenciación basada en la Religión. Los curanderos fueron los primeros seres humanos en excusarse del arduo trabajo físico; desde allí ellos constituyeron la clase precursora de los “profesionales”. Y los herreros representaron un grupo reducido que compitió con los curanderos como “magos”. Sus conocimientos de la metalurgia hicieron que se les temiera; así, los llamados “herreros blancos”, “estañaros” y los “herreros negros” o herreros, dieron origen a las primitivas creencias en la magia blanca y negra. Con el tiempo estas creencias llegaron a incidir en la superstición de los fantasmas buenos y malos, los espíritus buenos y malos.
    Los herreros fueron el primer grupo no religioso en gozar de privilegios especiales, se les consideraron como neutrales durante las guerras, y este ocio adicional los convirtió en la clase de los “Políticos” de la sociedad primitiva. No obstante, a causa de crasos abusos de dichos privilegios llegaron los herreros a ser generalmente odiados, y no tardaron los curanderos en fomentar este odio hacia sus competidores. En esta primera contienda entre la “ciencia” y la “religión”, ganó la religión [la superstición]. Y tras haber sido echados de las aldeas, los herreros mantuvieron las primeras posadas, albergues públicos, en los aledaños de los poblados.
  4. El Amo y el Esclavo. La siguiente división del trabajo surgió de las relaciones de los conquistadores con los conquistados, lo cual supuso el comienzo de la “esclavitud humana”.
  5. La Diferenciación basada en las Dotaciones Físicas y Mentales. Las diferencias innatas entre los hombres favorecieron las ulteriores divisiones del trabajo, pues no nacen iguales todos los seres humanos.

Los primeros especialistas en la industria fueron los Fabricantes de Pedernales y los Mamposteros, a éstos dos les siguieron los Herreros. Posteriormente se desarrolló la especialización en grupos; entonces, familias y clanes enteros se dedicaron a ciertos tipos de trabajo. El origen de una de las primeras “castas sacerdotales”, muy aparte de los curanderos tribales, se debió a la excesiva exaltación supersticiosa de una familia de expertos fabricantes de espadas.

Entre los primeros grupos de especialistas en la industria también fueron los exportadores de la “sal gema” y los “alfareros”. Las mujeres trabajaron la “alfarería” sencilla y los hombres la decoraban. Las mujeres trabajaron en algunas tribus la “tejeduría” y la “costura”, y entre otras tribus los hombres realizaron estas labores.

Los primeros “trocadores” fueron las mujeres, se emplearon como espías, efectuando el trocamiento como empresa secundaria. Entonces se expandió la permuta, las mujeres hicieron de intermediarias -Corredoras. Luego surgió la clase “mercante” que cobraba una comisión o ganancias a cambio de sus servicios. El creciente trueque en grupo evolucionó en el “comercio”, tras el intercambio de productos básicos nació el intercambio de mano de obra especializada. [Top]

4. LOS COMIENZOS DEL COMERCIO DE PERMUTA.

Tal como el matrimonio por “contrato” siguió al matrimonio por “captura”; así mismo el comercio por “trueque” siguió a la toma de posesión por la “fuerza”. Pero medió, intervino un prolongado período de “piratería”, y esto sucedió entre los primeros ejercicios del trueque mudo y el posterior comercio por métodos modernos de canje.

En un principio, el trueque fue efectuado por trocadores armados que dejaban sus mercaderías en un paraje neutral. Y las mujeres realizaron las primeras acciones de mercado, ellas fueron los primeros “trocadores”, lo cual se debió a que eran las portadoras de las cargas; ya que los hombres fueron los guerreros. Al poco tiempo se desarrolló la mesa de trueques, un muro lo bastante ancho para impedir que los comerciantes se alcanzaran con armas.

También se empleó fetiches para montar guardia sobre los depósitos de las mercaderías para el trueque mudo. Estas plazas eran seguras contra el hurto, no se retiraba nada a menos que fuera mediante la permuta o compra, y con un fetiche de guardia siempre quedaban a salvo las mercaderías. Estos comerciantes eran escrupulosamente honrados dentro de su tribu, pero consideraron que era correcto engañar a los extraños que venían de lejos. Incluso los hebreos primitivos tenían otro código de ética para tratar a los gentiles.

El “trueque mudo” continuó durante muchísimo tiempo, hasta antes de que los hombres comenzaran a desarmarse dentro de la sagrada plaza del mercado. Estas mismas plazas se convirtieron en los primeros sitios para los “santuarios”, y en algunos países llegaron a conocerse como “ciudades de refugio”. Todo fugitivo que llegara a la plaza del mercado estaba sano y salvo del ataque.

Los primeros pesos fueron los granos de trigo y otros cereales. El primer medio de permuta era el pescado o la cabra. Después la vaca llegó a ser una unidad de trueque.

La “Escritura Moderna” se originó entre los primeros registros del comercio; la primera literatura del hombre fue un documento de promoción comercial, una publicidad de la “sal”. Gran parte de las guerras de entonces se libraron en pos de depósitos naturales, tales como de pedernal, sal y metales. El primer “tratado tribal” formal, acordó la intertribalización de un depósito de sal. Estos lugares acordados por los tratados brindaron la oportunidad de intercambiar ideas y alternar con varias tribus en un marco amistoso y pacífico.

La Escritura progresó a través de las etapas del palo mensajero, los cordones anudados, la pictografía, los jeroglíficos y los cintos de cuentas de concha, hasta los primeros alfabetos simbólicos. El envío de mensajes evolucionó desde las primitivas señales de humo hasta los correos pedestres y a lomo de bestias, ferrocarriles, aviones, también el telégrafo, el teléfono y toda comunicación inalámbrica.

Los Mercaderes antiguos transportaron nuevas ideas y mejores métodos por todo el mundo habitado. El Comercio que se vinculaba con la aventura, resultó en la exploración y el descubrimiento, y todo lo anterior dio a luz al Transporte. El Comercio ha sido el gran civilizador mediante la promoción de la fertilización intercultural. [Top]

5. LOS COMIENZOS DEL CAPITAL.

El “Capital” es el trabajo aplicado a manera de renunciación del presente a favor del futuro. Los “ahorros” representan una forma de seguro para la conservación y la sobrevivencia. El “Acaparamiento” de los alimentos desarrolló el autodominio, luego el monopolio, y esto generó los primeros graves problemas del Capital y del Trabajo. Por entonces, el hombre que tenía “comida reservada”, siempre y cuando pudiera preservarla de los hurtadores, disponía de una franca ventaja sobre el hombre que no la tenía.

El “banquero primitivo” fue el más valioso de la tribu. A él se le consignaban los tesoros colectivos, de modo que el clan entero defendía su choza en caso de asalto; de este modo la acumulación del “capital del individuo” y la “riqueza colectiva” no tardó mucho en resultar en una organización castrense, y en un principio, estas precauciones se crearon para defender la propiedad contra los invasores foráneos, pero más adelante se convirtió en una costumbre el mantener estas organizaciones militares, ejerciendo y emprendiendo invasiones de la propiedad y riquezas de otras tribus vecinas.

Los impulsos básicos que excedieron en la acumulación del Capital fueron:

  1. El Hambre.- relacionada con la Previsión. Guardar y conservar los alimentos, admitió el poder y la comodidad para los que contaban con suficiente previsión, así se preparaban para las necesidades futuras. El “Almacenamiento” de los alimentos fue suficiente garantía contra el hambre y las catástrofes. Y en realidad se ideó todo un organismo de costumbres primitivas para ayudar al hombre primitivo a subordinar el futuro al presente y no lo contrario, que es el afán de estos días presentes.
  2. El Afecto a la Familia.- El deseo de satisfacer sus necesidades básicas. El “Capital” representa el ahorro de la propiedad, a despecho de la presión de las necesidades del presente, y a fin de asegurarse contra las exigencias del futuro incierto.
  3. La Vanidad. - El anhelo de exhibir las acumulaciones de propiedad. El vestuario extra figuró entre los primeros símbolos de la distinción. Ya desde un principio y motivado por la “vanidad” le llamó mucho la atención al hombre coleccionar objetos.
  4. La Posición.- El afán de comprar prestigio social y político. Pronto surgió una “nobleza comercializada”, la admisión a la cual dependió de la ejecución de algún servicio especial prestado a ella o se confirió sencillamente a cambio de dinero.
  5. El Poder.- El ansia de ser amo. El prestar tesoros fue un medio de esclavitud, siendo la tasa del préstamo de cien por ciento anual en estos tiempos antiguos. Los prestamistas se convirtieron mas tarde en “reyes”, formando un ejército permanente de deudores. Los “siervos esclavos” fueron las primeras formas de propiedad en acumularse, y se extendió incluso hasta después de la muerte.
  6. El Temor a lo Desconocido.- Cuotas pagadas a los sacerdotes por protección. El hombre desde muy temprano empezó a entregar obsequios a los sacerdotes con miras a obtener participación y facilidad en su progreso, en la próxima vida. Los sacerdocios, de este modo, llegaron a ser muy ricos, y fueron los principales entre los antiguos capitalistas antiguos.
  7. El Impulso Sexual.- El deseo de comprar una o más mujeres. Así, la primera forma del comercio del hombre fue el canje de mujeres, y esto precedió por mucho tiempo al trocamiento de caballos. Pero esta permuta de esclavitud sexual hizo que no avanzara la sociedad; este tráfico fue y sigue siendo una deshonra racial, pues entorpeció el desarrollo de la vida familiar y al mismo tiempo, contaminó grandemente la aptitud biológica de los pueblos superiores.
  8. Las Numerosas Formas de la Autogratificación.- Muchos pretendieron la riqueza ya que confería “poder”, y otros se afanaron por la propiedad puesto que suponía “comodidad”. El hombre primitivo y aún en los actuales tiempos, tendió a derrochar demasiado sus recursos en excesivos “lujos”. Desde entonces las bebidas embriagantes y narcóticas degradaron a las razas primitivas.

A medida que se desarrollaba la civilización, el hombre adquirió nuevos incentivos para ahorrar, y pronto se agregaron nuevos alimentos a las necesidades del “hambre natural”. Se llegó a aborrecer la pobreza tanto que se creyó que únicamente a los ricos les correspondía ganar el cielo al fallecer. Se llegó a creer que quien diera un festín ostentoso podría borrar una deshonra de su nombre.

La acumulación de la riqueza no demoró en convertirse en el símbolo de la “distinción social”. Los individuos de ciertas tribus acumularon propiedades durante muchos años sólo para causar impresión, quemándolas en algún día feriado o repartiéndolas gratuitamente entre sus compañeros de la tribu; lo antedicho los convertía en grandes hombres. Incluso en los pueblos modernos de hoy en día, se deleitan en la pródiga repartición de los regalos de Navidad; en tanto que los ricos dotan a las grandes instituciones de caridad y cultura. Así, las técnicas del hombre se desarrollan mucho, pero sus cualidades innatas permanecen sin evolucionar.

También muchos ricos antiguos repartieron gran parte de su fortuna debido a que temían que les dieran muerte los que codiciaban sus tesoros. Hasta algunos ricos solían sacrificar veintenas de esclavos para demostrar el desdén de su riqueza.

Aunque el “Capital” ha servido para aliviar la vida material del hombre, por otro lado, ha complicado en gran medida su organización social e industrial. Pero el mal uso del capital por capitalistas injustos no invalida el hecho de que éste sea el fundamento de la sociedad industrial moderna. Mediante el Capital y la Invención, la generación de hoy en día goza de un mejor grado de libertad material que antes jamás haya precedido en la tierra. Esto se pone en el registro como un hecho, pero no justifica las múltiples malversaciones del capital por custodios insensatos y egoístas. [Top]

6. EL FUEGO CON RELACIÓN A LA CIVILIZACIÓN.

La Sociedad Primitiva, con sus cuatro divisiones: Industrial, Reguladora, Religiosa y Militar, surgió de la instrumentalidad del fuego, de los animales, de los esclavos y de la propiedad.

El prender el “fuego” a voluntad, de un solo salto separó al hombre del animal para siempre. Y esto constituye el gran invento o descubrimiento humano fundamental. El “fuego” permitió que el hombre permaneciera en el suelo durante la noche en vez de en los árboles, ya que todos los animales le temen, el hombre se sintió seguro con el fuego. El “fuego” fomentó el trato social al atardecer; y no solo resguardaba del frío y de las bestias feroces, sino que también servía de protección contra los espectros. Al principio se utilizó más para alumbrar que para calentar, muchas tribus atrasadas se negaban a dormir en tierra a menos que arda una llama por toda la noche.

El Fuego fue un gran civilizador, dotando al hombre del primer medio por el cual podía ser altruista sin perder nada, pues le permitió regalar brasas candentes a un vecino sin privarse del fuego. Desde entonces el “fuego” de la hoguera era atendido por la madre o por la primogénita; el fuego fue el primer educador, pues instó a la Vigilancia y a la Constancia. El Hogar Primitivo no fue ninguna edificación, sino que la familia se reunía en torno a la Hoguera [HOGAR], y esta era la hoguera familiar. Y cuando un hijo fundaba un nuevo hogar, se llevaba una tea de la hoguera de la familia.

Si bien ANDÓN, el descubridor del fuego, no quiso tratarlo como objeto de adoración, gran parte de sus descendientes consideraron a la llama de fuego como fetiche o espíritu. Pero no lograron aprovechar los beneficios sanitarios del fuego, al no aprender a quemar los desechos. El hombre primitivo temió al fuego y siempre procuró mantenerlo a buena disposición, de aquí el esparcimiento del incienso. Bajo ninguna circunstancia escupían en el fuego, tampoco pasaban entre una persona y un fuego ardiente. Incluso los primeros miembros del género humano asumieron por sagrados a las piritas de hierro y las piedras que se usaban para encender el fuego.

Hasta se consideró una falta grave el extinguir la llama, y si una choza se incendiaba, se le dejaba arder. Los fuegos de los templos y capillas fueron sagrados y nunca se permitió que se apagaran, con la salvedad de que acostumbraban encender nuevas llamas cada año o después de alguna calamidad. Se elegían mujeres para sacerdotisas debido a que ellas eran las custodias de las hogueras domésticas.

Los mitos primitivos acerca de cómo el fuego descendió de los dioses, surgieron de las observaciones de los incendios ocasionados por los rayos. Estos conceptos de origen sobrenatural generon la adoración del fuego, y de ésta resultó la costumbre de “pasar por el fuego”; un ejercicio que se realizó hasta los tiempos de Moisés. Pero, aún persiste el concepto de pasar por el fuego después de la muerte. El mito del fuego fue un gran vínculo en los tiempos primitivos y aún perdura en el simbolismo de los Parsis.

Del fuego resultó la “cocción”, y «los comedores de lo crudo» pasó a ser una forma de mofa. La cocción aminoró el gasto de energía vital necesaria para la digestión de la comida, y de este modo, el hombre primitivo se nutrió con nueva energía para la cultura social; por otro lado, la cría de animales, que redujo el esfuerzo para conseguir la comida, proporcionó tiempo para las actividades sociales.

Debemos tener presente que el uso del fuego abrió las puertas de la Metalurgia y resultó en el descubrimiento subsiguiente de la energía de vapor y los aprovechamientos actuales de la electricidad. [Top]

7. LA UTILIZACIÓN DE LOS ANIMALES.

Al principio, todo el reino animal fue enemigo del hombre, y los seres humanos tuvieron que aprender a protegerse de las bestias. Primero el hombre cazaba los animales, y después aprendió a domesticarlos e inclusive a hacer que le sirvieran.

La domesticación de los animales se produjo por eventualidad. El hombre salvaje cazó las manadas de forma muy parecida a como los indios norteamericanos cazaron el bisonte. Rodeando la manada, pudieron dominar a los animales y así matarlos según sus necesidades alimenticias. Más adelante, se construyeron los corrales y se capturaron manadas enteras.

Resultó fácil domar algunos animales, pero al igual que el elefante, gran parte de ellos no se reproducían en cautiverio. Es más, se llegó a descubrir que ciertas especies de animales sí se sometían a la presencia del hombre, y que sí se reproducían en cautiverio. Esto promovió la domesticación de animales mediante la cría selectiva, un arte que viene progresando desde los días de DALAMATIA.

El primer animal en domesticarse fue el “perro”, y la ardua experiencia de domesticarlo comenzó cuando cierto perro, tras haberse pasado todo un día siguiendo a un cazador, de hecho acabó por acompañarle a su casa y quedarse ahí. Durante edades se usaron los perros para fuente de alimento, la caza, el transporte y la compañía. Al principio los perros se limitaron a aullar, y después aprendieron a ladrar. El agudo olfato del perro dio la noción de que podía ver espíritus, y así surgieron los cultos de fetiches-caninos. El uso de perros guardianes por primera vez hizo posible que todo el clan pudiera dormir mejor por la noche. A continuación pasó a ser costumbre emplear los perros guardianes para proteger el hogar contra los espíritus, así como contra los enemigos materiales. Al ladrar el perro, era que algún hombre o alguna bestia se acercaban; pero al aullar el perro, representaba que andaban cerca los espíritus. Incluso hoy en día aún se cree que los aullidos del perro por la noche presagian la muerte.

Cuando el hombre era cazador, fue bastante amable con la mujer, pero tras la domesticación de los animales, y juntamente con la confusión ocasionada por CALIGASTIA [Príncipe Planetario], muchas tribus trataron a sus mujeres de forma humillante, las trataron como trataban a sus animales. El trato brutal del varón a la mujer constituye uno de los capítulos más negros de la historia humana. [Top]

8. LA ESCLAVITUD COMO FACTOR EN LA CIVILIZACIÓN.

El hombre primitivo nunca titubeó en esclavizar a sus semejantes. La mujer fue la primera esclava, sí, una esclava familiar. El hombre pastoral esclavizó a la mujer a manera de pareja sexual inferior. Este tipo de esclavitud sexual nació directamente del hecho de que el varón dependiera menos de la mujer.

No hace mucho tiempo, la esclavitud fue la suerte de los prisioneros de guerra que se negaron aceptar la religión del conquistador. En los tiempos más primitivos se comían a los prisioneros, o los torturaban hasta matarlos; también los ponían a luchar entre sí, como sacrificios a los espíritus o bien los esclavizaban. Pero sobre todo, la Esclavitud fue un gran avance sobre la matanza y el canibalismo.

La “Esclavitud” fue un paso hacia adelante en cuanto al trato misericordioso de los prisioneros de guerra. La emboscada a Hai, con la matanza al por mayor de hombres, mujeres y niños, en la cual se le perdonó tan sólo la vida al rey para complacer la vanidad del conquistador, fue un cuadro fidedigno de las matanzas salvajes que practicaron los pueblos presuntamente más civilizados. El asalto a Og, el rey de Basán, fue igual de brutal y efectiva. Los hebreos «destruyeron por completo» a sus enemigos, apoderándose de toda su propiedad como botín; ellos impusieron tributos a todos los pueblos so pena de la «destrucción de todo varón». Sin embargo, muchas de las tribus contemporáneas que tenían menos egotismo tribal, ya habían comenzado a practicar la adopción de cautivos superiores.

El cazador, así como el hombre rojo americano, a sus cautivos no los sometió a la esclavitud, ellos los adoptaban o los mataban. La esclavitud no predominó entre los pueblos pastorales, pues ellos requerían poca mano de obra. En la guerra los pastores solían practicar la eliminación de todos los cautivos varones y tomaban a las mujeres y niños como esclavos. Pero en el Código de Moisés ya se mostraban los mandatos específicos para la conversión de estas cautivas en “esposas”, y de no ser satisfactorias se las expulsaban; pero a los hebreos no se les permitió vender a estas consortes rechazadas como esclavas, lo cual constituyó un gran adelanto de la civilización. Aunque las normas sociales de los hebreos fueron toscas, sí fueron muy superiores a las de las tribus circundantes.

Los pastores fueron los primeros capitalistas, sus rebaños representaron el “Capital”, vivieron de los intereses de los incrementos naturales. Fueron renuentes a encomendar la custodia de esta riqueza a los esclavos o a las mujeres. Pero después tomaron varones cautivos y los obligaron a cultivar el suelo. Este es el origen de la servidumbre, el hombre atado a la tierra. Así, a los africanos se les pudo enseñar con facilidad a labrar la tierra, por lo que llegaron a ser la gran raza esclava.

La “Esclavitud” fue un eslabón indispensable en la cadena evolutiva de la civilización primitiva humana. Fue el puente por el cual la sociedad pasó del caos y la indolencia al orden y a las actividades civilizadas; y obligó a los pueblos atrasados y perezosos a trabajar, y así proporcionar el espacio y tiempo libre para el progreso social, claro que de forma desmedida, beneficiando tan sólo a sus superiores.

La institución de la esclavitud obligó al hombre a inventar el Mecanismo Regulador de la sociedad primitiva, y dio origen a los Principios de Gobierno. La “esclavitud” exigió fuerte regulación, pero durante el Medioevo Europeo, ésta desapareció debido a que los señores feudales no pudieron controlar a los esclavos. Y las tribus más atrasadas de los tiempos antiguos, tal como los australianos aborígenes actuales, nunca tuvieron esclavos.

Es cierto que la institución de la esclavitud fue muy opresiva, pero en las escuelas por opresión, el hombre aprendió la Industria. Ulteriormente los esclavos compartieron las ventajas de una sociedad superior, que de mal gusto, estos esclavos ayudaron a “producir”. La “esclavitud” al fin y al cabo, crea una organización de logro social y cultural; pero no tardó en atacar insidiosamente a la sociedad por dentro, siendo el más grave de todos los males destructivos ociales y que hasta hoy adolece la civilización.

Ya en tiempos recientes, la Invención Mecánica moderna volvió obsoleta a la “esclavitud”. La esclavitud, tal como la poligamia, se está desvaneciendo totalmente debido a que no compensa a la vida evolutiva del hombre. Pero siempre ha resultado desastroso liberar repentinamente a grandes cantidades de esclavos, pues sobrevienen menos dificultades cuando la emancipación es paulatinamente.

Hoy por hoy, los hombres no son esclavos sociales; pero millones y millones de ellos permiten que la ambición los hagan esclavos de las deudas. La “esclavitud involuntaria” ha cedido el paso a una forma nueva y mejorada de esclavitud industrial modificada.

Mientras el ideal de la sociedad sea la Libertad y la Evolución Universal, la ociosidad, la tremenda pereza [la Inercia], nunca ha de vencer al hombre. Toda persona capaz debe ser “ACTIVA”, cuando menos, hacer suficiente trabajo para sustentarse a sí mismo.

Así, la sociedad moderna está echando marcha atrás. Pero la “esclavitud” casi ha desaparecido, y los animales domésticos se están extinguiendo; puesto que la civilización se está remontando hacia el fuego -al mundo inorgánico- en pos del poder. Aunque el hombre ascendió del salvajismo por medio del fuego, de los animales y de la esclavitud, hoy en día, y sin darse cuenta está aspirando al pasado, descartando toda la ayuda invertida por milenios, por los esclavos y la asistencia de los animales. El hombre está creyendo arrebatar nuevos secretos, fuentes de riqueza y poder de los yacimientos inagotables de la tierra, pero se olvida de su DESTINO DIVINO. [Top]

9. LA PROPIEDAD PRIVADA.

Si bien la sociedad primitiva fue virtualmente “comunitaria”, el hombre primitivo no se adhirió a las doctrinas del comunismo. El comunismo de los tiempos primitivos no fue una mera teoría o doctrina social, fue una sencilla y práctica adaptación automática. El “comunismo” impidió la miseria y la pobreza; la mendicidad y la prostitución eran casi desconocidas entre estas tribus antiguas.

El comunismo primitivo no niveló mayormente a los hombres, ni exaltó la mediocridad; pero estimuló la inactividad y la ociosidad, y por ende reprimió la industria y además destruyó la ambición. El Comunismo fue el andamiaje indispensable para el crecimiento de la Sociedad Primitiva, cediendo el paso a la evolución de un orden social superior, ya que contrariaba cuatro fuertes tendencias humanas:

  1. La Familia. El hombre ya no ambiciona acumular propiedad, en vez desea legar sus bienes de capital a su progenie. Pero en esta primera Sociedad Comunal, el capital de un hombre se consumió inmediatamente o bien se repartía entre el grupo a su muerte. No existió la herencia de la propiedad -el impuesto de sucesión era de cien por ciento. Las costumbres establecidas posteriores en lo que concierne a la acumulación de capital y a la herencia de la propiedad fueron un irrefutable adelanto social. Y esto resulta cierto a pesar de los crasos abusos que posteriormente resultaron del mal uso del capital.
  2. Las Tendencias Religiosas. El hombre primitivo también quiso ahorrar la propiedad como un recurso para iniciar la vida en la próxima existencia. Esto explica del por qué duró tanto tiempo la costumbre de enterrar a sus muertos con sus efectos personales. Los antiguos hombres creyeron que sólo los ricos sobrevivían después de la muerte. Posteriormente, los maestros de la religión revelada y los precursores cristianos, fueron los primeros en proclamar y enseñar que los “pobres” pueden salvarse a la par que los ricos.
  3. El Deseo de la Libertad y el Ocio. En los días anteriores de la evolución social, la repartición de las “ganancias” de cada uno entre el grupo, fue en efecto una forma de esclavitud, pues el trabajador se convirtió en esclavo del ocioso. Y esto fue la debilidad suicida del comunismo: El impróvido vivía habitualmente del ahorro. Incluso en estos tiempos modernos los impróvidos dependen del estado (contribuyentes ahorrativos) para mantenerse, o sea los que no tienen capital, esperan que los que sí lo tienen les den de comer.
  4. El Afán de la Seguridad y el Poder. El comunismo finalmente fue destruido por las engañosas prácticas de individuos progresistas y prósperos que recurrieron a diversas estrategias para escapar de ser esclavos de los ineptos holgazanes de sus tribus. En el principio surgió el acaparamiento clandestino, ya que la inseguridad primitiva impidió la acumulación abierta del capital. Aún después fue muy peligroso amasar excesiva riqueza; el rey no dejaría de inventar cobros a fin de confiscar la propiedad del rico, y cuando fallecía un rico, se detenía el funeral hasta que la familia donara un cuantioso monto al bienestar público o al rey, impuesto a la herencia.

En tiempos más remotos, las mujeres fueron la propiedad de la comunidad, y luego la madre dominó la familia. Los caciques primitivos fueron dueños de todas las tierras y propietarios de todas las mujeres, por eso, para el matrimonio se requería la anuencia del soberano de la tribu. Con el desvanecimiento del comunismo, a las mujeres se les tenía bajo custodia individual, y el padre de familia poco a poco fue asumiendo el mando doméstico; así el “Hogar” tuvo su comienzo. Y las costumbres polígamas que imperaban, gradualmente fueron desplazadas por la monogamia. (La poligamia es la sobrevivencia del elemento femenino como esclava en el matrimonio. La monogamia es el ideal, libre de la esclavitud, en unión de pareja de un hombre y una mujer, en la exquisita empresa de la formación del hogar, de la crianza de la prole, de la cultura mutua y del auto-mejoramiento).

Originalmente, todas las propiedades, las herramientas y las armas inclusive, fueron posesiones comunes de la tribu. La propiedad privada, al principio, consistió en todo lo que una persona “tocara”. Si un extraño bebía en una taza, la taza desde este momento en adelante pasaría a ser suya. Después, el sitio donde se derramara sangre se convertiría en la propiedad del herido o de su grupo.

Así se respetó primitivamente la “propiedad privada”, porque se creía que se cargaba de algún tipo de energía de la personalidad del propietario. La honestidad para con la propiedad quedó a salvo, a merced de este tipo de superstición, y no hizo falta ninguna policía para proteger las pertenencias personales. No existió el robo dentro de los grupos, pero los hombres no titubearon en apropiarse de los bienes de otras tribus. Las relaciones de propiedad no terminaban con la muerte; al principio se quemaban todas las pertenencias personales, luego se enterraban con el difunto, y después la familia sobreviviente heredó dichas pertenencias, o la tribu.

Luego surgieron las pertenencias personales del tipo ornamental en el uso de los amuletos. Y fue la “vanidad” juntamente con el “temor a lo desconocido” que motivaron al hombre primitivo a resistir todo intento de desapego de sus amuletos predilectos, llegando a valorizar a estas propiedades por encima de las necesidades fundamentales.

El “espacio para dormir” figuró entre las primeras propiedades del hombre. Después las instalaciones del hogar fueron asignados a los caciques de la tribu, quienes tuvieron en consignación a todos los bienes raíces del grupo. Luego se amplió la propiedad al entorno de la “hoguera”, confiriendo la propiedad doméstica; más tarde un “pozo de agua” constituyó el título formal al terreno adyacente.

Los “abrevaderos” y “pozos” se convirtieron en posesiones privadas, y se utilizó muchas prácticas de los fetiches para proteger a los abrevaderos, pozos, árboles, cultivos y las colmenas de miel. Y al mermar la “fe” en los fetiches, se crearon leyes que evolucionaron para proteger las pertenencias privadas. Pero las leyes de la caza, el derecho de cazar, precedieron a las “leyes inmobiliarias” por mucho tiempo. El hombre rojo americano nunca entendió el concepto de propiedad privada de tierras, o sea no entendió al hombre blanco.

Primitivamente la propiedad privada quedó marcada por la insignia familiar la cual originó los “escudos familiares”. También se consignó los bienes raíces a la custodia de los “espíritus”. Así los sacerdotes primitivos “consagraban” un terreno, y luego lo delegaban al amparo de los tabúes mágicos que se erigirían allí. Se decía que los propietarios de dichos terrenos tenían «escritura de propiedad sacerdotal». Los hebreos tuvieron gran respeto por estos hitos familiares: «Maldito sea el que quite el hito de su prójimo». Estas señales de piedra llevaban las iniciales del sacerdote. Incluso los árboles, si se hallaban con iniciales se convertían en propiedad privada.

Inicialmente sólo los “cultivos” fueron privados, pero las “cosechas” posteriores conferían el Título de Propiedad; de este modo, la Agricultura fue la génesis de la propiedad privada de tierra. Al principio, a los individuos se les otorgaba solamente la tenencia vitalicia, y al fallecer revertía a la tribu. Y los primeros títulos de propiedad de tierras que las tribus concedieron a los individuos fueron las tumbas, el “cementerio familiar”. Más tarde la tierra perteneció a quien la “cercara”. Pero las ciudades siguieron reservando ciertos pastizales públicos, y de uso en caso de sitio; así los «parques públicos» representan la sobrevivencia antigua de la propiedad colectiva.

A la larga, el Estado llegó a asignar la propiedad al individuo, reservándose el derecho de gravar impuestos. Habiendo conseguido su título, el dueño de un terreno podía colectar alquileres, y la tierra se convirtió en fuente de ingresos, en Capital. Finalmente la tierra pasó a ser verdaderamente negociable por compraventas, traspasos, hipotecas y ejecuciones hipotecarias.

La Propiedad Privada trajo consigo más libertad y estabilidad; no obstante, a la “Propiedad Privada de Tierra” no se confirió el aval social hasta después del fracaso del control y la dirección comunal, que pronto fue continuada por una sucesión de esclavos, siervos y clases sin tierras. Pero en tiempos recientes la “maquinaria” poco a poco fue libertando al hombre del arduo trabajo de esclavo.

El Derecho a la Propiedad no es absoluto, es puramente social. Pero todo gobierno, ley, orden, derechos civiles, libertades sociales, convenciones, paz y felicidad, tal como ahora los disfrutan los pueblos modernos, han surgido en torno a la “Propiedad Privada”.

Debe quedar muy en claro que, el presente orden social mundial no es forzosamente el correcto, ¡No es ni divino ni sagrado!; pero la humanidad actual, que ya está abandonando su “estado infantil”, tendrá que instituir nuevas y evolutivas trasformaciones para su Nuevo Ciclo Revolucionario, para iniciar la ERA DEL ALMA HUMANA dentro de procesos naturales de transición, y esto es urgente puesto que la tierra ya entro en su proceso de Ascensión. ¡Juntos podemos lograrlo!, las condiciones están dadas, pues lo que hoy posee el hombre supera en mucho a todos los sistemas que practicaron vuestros antepasados. Y cuando externamente se inicie realmente la transformación del orden social, no olvidemos de lograr siempre lo Mejor, ¡Cada día es un nuevo día para mejorar el ayer!. No se dejen convencer de experimentar con las mismísimas fórmulas descartadas de vuestros antecesores. En el Gran Universo todo evoluciona eternamente hacia su Destino Divino, por ende: ¡Avancen y no retrocedan!, ¡Permitan que continúe la Evolución!, ¡No debemos dar ni un solo paso a atrás!. [Con la colaboración de un Melquisedeck de Nebadon].

[Top]

----------o0o----------