1. “Todo el Saber existe. Todo Saber llega al hombre en su estación. Mensajeros Cósmicos dan periódicamente al hombre el Saber de MI COSMOS, en la medida que el hombre es capaz de comprenderlo; pero, aquello que podrá cargar será sólo una gota del océano, porque el hombre está comenzando a Comprender”.
  2. “Cuando el hombre conozca y reconozca la LUZ en él; entonces, no conocerá las limitaciones; pero el hombre deberá conocer la LUZ por sí mismo y no habrá quien pueda ser palabras de ELLA, porque la LUZ conoce la LUZ y no habrá necesidad de palabras”... [DIVINA ILIADA en revelación gradual al Despertar de la Humanidad].

4ta. DIMENSION DEL CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO

1.- ¿QUIÉN SOY YO?

Estimado amigo buscador de la verdad y compañero de vida, dime, ¿Tú crees que eres tu cuerpo físico?, ¿Aún crees que eres tu nombre de bautismo?. ¡Sé sincero!, y dime: ¿Quién eres tú?, ¿Quién eres realmente?, ¿Quién eres?... Amigo buscador de la verdad útil y bella, ¿Tú lo sabes?... ¡Tú también puedes preguntarte en tu interno y con toda la fuerza de tu Ser!. ¡Claro!, hazte la pregunta:

[Yo]: ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién es ese que habla?, ¿Quién Soy Yo?. []: ¿Quién eres?, ¿Quién es ese que escucha?, ¿Quién es ese que articula las palabras?, ¿Quién eres?, ¿Tú lo sabes amigo?, ¿Tú sabes quién Soy Yo?, ¿Tú sabes quién eres?. ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?.

A lo mejor vendrán a tu mente las mismas respuestas que me vinieron a mí... ¡Escúchalas!, a lo mejor te podrá venir la idea de quién habla, quien pregunta es yo “fulano de tal”; pero esto no te va a satisfacer; ¿A ti te satisface?, tú sabes que no eres tu nombre...

¿Quién Soy Yo?, ¿Soy acaso “fulano de tal”?, ¿Es verdad eso?, ¿Es verdad que tan solo soy mi nombre?... Claro que así me llaman por el nombre. Pero, ¿Ese soy Yo realmente?, ¡A mí no me satisface!.

Bueno, así llaman a mi cuerpo físico, a mi figura externa, a mi imagen y cada vez que alguien que me conoce y me ve, dice: ¡Hola fulano!, o si me ven pasar dicen: ¡Ahí está fulano!; ¿Pero qué significa esto para mí?. El hecho que me digan que “Yo soy fulano” no me satisface... el “nombre” del cuerpo físico no me dice nada; no te parece?.

Amigo, ¿A ti te satisface saber que eres “fulano de tal”?. Tú sabes que no eres fulano de tal, tú sabes que no eres tu “nombre”. Entonces profundizo más en mi análisis y digo: ¿Acaso Yo soy mi cuerpo?, ¿Seré Yo el cuerpo?, o ¿Yo estoy en mi cuerpo?, o ¿Mi cuerpo está en mí?; ¿Seré Yo este cuerpo?.

Realmente hasta aquí no lo sé... trato de investigarlo y lo primero que me viene a la mente, es que cuando este cuerpo físico se va a dormir, se acuesta en la cama y cierra los ojos, rápidamente se adormecen los sentidos, entonces yo digo que: ¡Yo duermo!; pero al día siguiente al amanecer digo: ¡Desperté!, y digo que: ¡He dormido!... Claro me doy cuenta que el cuerpo ha dormido, pero:

¿Cómo es eso?, ¡Si Yo he dormido!, ¿Cómo puedo saber que he dormido?... Si Yo fuera mi cuerpo, no podría saberlo, no te parece?. La conclusión que me viene, es que acaso: ¿Yo Soy la mente?.

Bueno, sé que puedo cerrar los ojos e ir con mi mente a lugares muy alejados; no obstante mi cuerpo se queda aquí, y eso quiere decir que yo no soy mi cuerpo; puede ser que mi cuerpo esté en mí o que yo esté en mi cuerpo. Pero Yo no soy el cuerpo en definitivo. Así como a una persona se le puede atrofiar, dañar alguna parte del organismo del cuerpo, pero su cuerpo sigue funcionando. Así mismo considero que me pueden eliminar el cuerpo, pero Yo sigo existiendo, ¡Sigo completo!, algo importante sucede; pero:

¿Qué es ese Yo?, ¿Quién Soy Yo?... ¿Seré la Mente?, aquello que está más adentro del cuerpo físico.

No puede ser, porque si alguien me da un golpe fuerte en la cabeza y me desmayo, luego digo que he perdido el conocimiento y que dejé de estar consciente de mi cuerpo y del mundo externo; no obstante, ahí estaba Yo en algún lugar y ese Yo no es la mente, tampoco es el cuerpo físico; pero luego al recobrarse uno, vuelve a aparecer el “Yo”.

Entonces, ¿Quién Soy Yo?... ¿Quién Soy Yo?... ¿Quién Soy Yo?... ¿Quién Soy Yo?...

Si Yo no soy el cuerpo, si Yo no soy la mente, ni tampoco soy el conocimiento; entonces, a veces me da la impresión que Yo soy el “conocedor”, aquél que en mí conoce... Si Yo veo un árbol y de inmediato digo: ¡Este es un árbol!; entonces me considero que soy el conocedor del árbol... Pero de pronto me doy cuenta que es ese pensamiento que está aquí en la mente el que dice: ¡Ese es un árbol!, y viene automáticamente de la “memoria”; ¡Claro que sí!, si nunca hubiera visto un árbol, de seguro que no lo hubiera reconocido!...

Cuando era niño no sabía acerca de muchas cosas, comenzaba a ver cosas totalmente nuevas y no sabía lo que eran; y cuando alguien me decía: “¡Mira esto es una licuadora!”, entonces de inmediato se archivaba ese conocimiento en mi “memoria” y luego ya lo podía recordar. Pero, Yo no soy ese “conocimiento” y tampoco soy el “conocedor”.

Entonces, ¿Quién Soy Yo?... Si Yo no soy la mente, si Yo no soy el conocedor, si Yo no soy el objeto conocido, si Yo no soy el conocimiento; ¿Seré Yo las emociones?, ¿Seré aquello que Yo siento?...

No puede ser, porque los sentimientos y los deseos cambian constantemente. A veces siento hambre y luego se va; entonces el hambre no soy Yo... Cuando siento frío y me abrigo, luego pasa, entonces el frió no soy Yo... Si siento ganas de ver a mi novia, me doy cuenta que Yo no soy las ganas, estoy Yo y están las ganas... Si quiero triunfar en algo, estoy Yo y está el deseo de triunfar... Si tengo deseos de ir al cine, estoy Yo y está el deseo de ir al cine... Pero ¿Quién es ese Yo?, ¿Quién es?, ¿Quién es?...

Me voy al espejo y me miro, y no me miro al rostro sino me concentro en la mirada y veo ahí a alguien... Y de repente me impresiono porque ese alguien no se “parece” al que Yo veo todos los días en el espejo. Hay alguien ahí y me digo:

¿Quién es ese alguien?, ¿Ese es Yo?. Pero ¿Quién es ese Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?. Hasta aquí no llego a ninguna conclusión, pero esto me intriga tremendamente; ¡Sí!, estoy sumamente intrigado porque no sé ¡¿Quién Soy?!... ¡No lo sé!, ¡No sé quién soy!, ¡Es terrible todo esto!...

Debo saberlo de alguna manera... Todo el mundo me llama por mi “nombre”; pero Yo me sorprendo cuando me llaman así, porque me doy cuenta que no soy ese “nombre”; ¡Ah!, claro que respondo a ese nombre, pero no soy Yo... Cuando camino por las calles y hablo con personas acerca de esta materia, me doy cuenta que ellos tampoco saben quienes son, ni quién soy Yo... ¡Esto es como despertar de un profundo sueño!; ¡Es terrible esta situación de darse cuenta que nadie sabe quién es!... Hay quiénes creen que son sus nombres, otros creen que son sus cuerpos, o sea se identifican con sus cuerpos físicos, otros consideran que son sus ideas, otros creen que son sus emociones, otros están convencidos que son sus sensaciones... ¿Será que están totalmente dormidos?...

No lo sé, a mí me da la impresión de que ¡Yo no estoy dormido!... En vez, es como si estuviera despertando de un profundo letargo; ya que durante años he contestado a este nombre y durante años he creído que soy mi mente, que soy mi cuerpo físico y mis emociones. Y de repente me vino este estado nuevo, pero... ¡No sé quién soy Yo!, ¡No sé por qué estoy aquí!, ¡No sé qué hago aquí!, ¡Ni sé por qué me doy cuenta!. Por mucho tiempo creí que yo era mi nombre; hasta traté a mis prójimos por sus nombres y sobrenombres, les decía: Maria, Juan, doctor, ingeniero, gerente, congresista, técnico, etc.; ahora me doy cuenta que por tratarlos así, ellos respondían mecánicamente... Por entonces empecé a indagar, comencé a informarme y lo único que conseguí fue:

¡CONÓCETE A TI MISMO!, ¡CONÓCETE A TI MISMO!, ¡CONÓCETE A TI MISMO!.

Bueno, empecé a ¡Conocerme a mí mismo!, y partí del principio; primero acepté que soy un “cuerpo” y comencé a estudiar algo referente al cuerpo en acción. ¡Sí!, también hice lo mismo sobre la “mente” y sobre las “emociones”. Pero aún así, no me convencía, no me satisfacía y me decía: ¡Se qué hay algo más!, ¡Debo saberlo!, ¡Es fundamental!, ¡Es muy fundamental que Yo lo sepa!; claro,

¿Cómo puedo seguir viviendo sin saber quién soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?... ¡Es terrible esta situación!. ¡Tengo que saberlo!, ¡Tengo que saberlo!, ¡Tengo que saber quién soy Yo!. Investigo a profundidad y de repente me doy cuenta de que no hay quien me pueda contestar: ¿Quién Soy Yo?!...

Mi madre y mi padre tan sólo alcanzan a decirme: “¡Mira tú eres “fulano”, hijo nuestro!”. Pero, ¿Qué me han dicho?, no me han dicho nada nuevo, sólo me han vuelto a decir mi nombre. Pero, a veces noto, presiento que detrás del nombre y dentro de este cuerpo hay una “persona buena”, pero también en otro momento hago cosas que no son tan buenas; o sea, a veces quiero ser bueno y no lo logro, y a veces quiero ser de carácter duro y tampoco lo logro.

Una parte de mí, que yo no sé cómo llamarlo, quiere hacer “tal cosa” y hay otra parte de mí que quiere hacer “otra cosa”, y así registro muchos “quereres”; es como si hubiese una multitud dentro de mí, es como si existieran cientos de personas dentro de mí que se pelean, que cada quien quiere una cosa y están permanentemente en conflicto; una parte quiere estar con la mujer, otra no quiere estar con ella y otra parte está pensando en otra mujer con quien charló el otro día; ¿Cómo es posible?. !Todos ellos No pueden ser Yo!. Yo noto que hay un montón de “yoes” dentro de mí... uno que quiere esto, otro que quiere aquello y todos son contradictorios y conflictivos, chocan entre sí; parece que todos estuvieran dentro de mí, en algún lugar de mi mente, de mi cuerpo y de mis emociones. Son buenos y dejan de serlos, hacen de mi vida lo que se les da la gana; ¡Qué terrible!, ¿Y qué problema soy “asi” para mis prójimos?.

Una mañana amanezco y digo: ¡Hoy, me voy a esforzar!, ¡Hoy, voy hacer todo lo posible para que las cosas salgan bien!. Pero luego algo sucede, otra cosa dentro de mí hace que las cosas no sucedan, así por ejemplo, tengo un excelente amigo y por consideración siempre he querido decirle que lo quiero mucho y que lo aprecio, pero varias veces cuando nos encontramos se producen discusiones y mi aprecio para él desaparece; ¿Cómo puede ser esto posible?, ¿Quién es ese en mí que se pelea con Juan?; si hubiese en mí un único “yo” sería lo correcto, porque no se desviaría mi objetivo aunque Juan reaccione mal conmigo, todo estaría bajo control y mi aprecio por él seguiría... Me vuelvo a mirar al espejo y percibo un desfile de personajes, veo en mi mirada un desfile de “yoes”,

¡No sé quienes son!, ¡Ni sé quién de ellos soy Yo!... Es como si Yo fuera un estuche, una caja que contiene una multitud de personas... ¿Seré Yo todo eso?... ¡No lo sé!, ¡No lo sé!. ¡Ah!, ¡Ahí está el problema otra vez!; ¿Quién es éste que dice “No lo sé”?, ¿Quién es éste que quiere saber?. ¿Quién Soy Yo?. ¡Es terrible toda esta situación!, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién?.

No hay quien me lo conteste tampoco; pues la gente que me conoce dice que soy “fulano” y eso no funciona en mí; algo anda mal, es como despertar de un terrible sueño, es como abrir los ojos por primera vez a la vida y darme cuenta de repente de que Yo estoy compuesto de este “cuerpo” y todo lo que contiene; o sea, toda esa multitud de seres que hay dentro de mí, que se pelean y luchan... Uno quiere ir por la derecha y el otro quiere ir por la izquierda, así cada uno quiere hacer lo que se le da la gana.

Pero de repente me doy cuenta y digo: ¡Yo y el mundo!, ¡Yo y la gente!, ¡Yo aquí y ahora, y Juan!; digo: ¡Yo y el cuerpo!, ¡Yo y el deseo de saber!. Cuando cierro los ojos y me quedo quieto, percibo que en mi mente bullen seres, pensamientos, deseos, etc.; así descubro que: ¡Estoy Yo y la mente!, ¡Estoy Yo y el cuerpo!, ¡Estoy Yo y las emociones!, ¡Estoy Yo y el mundo!.

¿Pero este Yo quién es?...

Entonces de repente empiezo a comprender, empiezo a darme cuenta de que cuando miro algo que me llama la atención, me identifico con lo que veo... O sea si yo veo pasar a una muchacha y la imagen de la muchacha absorbe mi atención, noto que me olvido de mí mismo y desaparezco de mi cuerpo... Es como si no existiese de repente o estoy ido; entonces me doy cuenta que ese estado es como estar realmente “DORMIDO”, en comparación con el otro estado que sería el de decir: “¡Yo Aquí y Ahora estoy viendo a fulanita!”; ¡Sí! y a esto lo llamo estar ¡DESPIERTO!; ¡Sí!, a esto lo llamo estar DESPIERTO y no soy absorbido por la imagen de fulanita, ni hacia afuera ni hacia adentro, no desaparezco...

Y me di cuenta que es sumamente importante notar que hay una gran diferencia entre los DOS ESTADOS... Empiezo a investigar y por allí percibo algo al respecto, que son diferentes estados de consciencia, varios niveles de consciencia: 1). Cuando una persona está dormida profundamente en su cama y soñando. 2). Hay otro estado cuando uno está durmiendo también en su cama, pero sin soñar nada. 3). Otro es cuando uno está en vigilia y está mirando por ejemplo a fulanita, pero sin recordarse a sí mismo y es absorbida la atención. 4). Y hay un cuarto estado que parece ser un estado fabuloso, porque es una nueva experiencia llena de quietud grandiosa.

O sea, el cuarto Estado es cuando Yo digo: ¡Yo estoy Aquí y Ahora!; por ejemplo Yo estoy aquí hablándote, ¡Ah! y si pudiera mantenerme en este fabuloso Estado de Consciencia de manera permanente, sería lo ideal, así sería sumamente difícil e imposible que Yo cometiera algún error; sería sumamente difícil que mi atención sea absorbida por algo que me haga olvidar de mí mismo... Sí, y de repente aún sin saber ¡Quién soy Yo!, me entra como una Paz estupenda, hay una Quietud, un Silencio profundo...

¿Quieres experimentarlo?, di: ¿Quién Soy Yo?... no trates de responder, sólo observa lo que sucede en tu mente, cuerpo y emociones, di: ¿Quién Soy Yo? y aquiétate, di: ¿Quién Soy Yo? y silencio.

No hay respuesta... Como ves, no hay ninguna respuesta y no hay quien responda; pero es como si todo se aquietara de repente ante la poderosa pregunta: ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?...

[NOCHE]: Pero luego me doy cuenta que aún no vivo en un estado de Consciencia plena, ya que por la noche cuando me voy a dormir a veces “sueño” y me doy cuenta que no es lo mismo que en las noches que duermo “sin soñar”, parecen dos cosas muy diferentes, inclusive cuando duermo “sin soñar”, amanezco muchisímo mejor y lleno de energías comparado a otros días con sueños.

[DÍA]: Luego está el estado del día, el “estado de vigilia”... Si hoy salgo para mi trabajo a las 8 a.m. y de repente me absorbe, me meto en mis preocupaciones de trabajo y luego levanto cabeza a las 12 m. hasta la 1 p.m., en ese lapso de tiempo me doy cuenta que me he olvidado de mí mismo durante 4 horas y que he estado sumergido en mis preocupaciones olvidándome de mí mismo.

Entonces he estado muy identificado con todo lo que hacía en el trabajo y me doy cuenta que por estar “identificado” con lo que hacía o pensaba en la oficina; de pronto resulté peleando con fulano, que he estado en desacuerdo con zutano y para mi sorpresa me ha agradado perencejo, cosa que normalmente no me sucede. Pero cuando tomo Control y Despierto, digo: “¡Yo Aquí y Ahora!”.

Entonces, ¡Yo no soy mi mente!, puesto que puedo observar sus movimientos y sus funciones. ¡Yo no soy mis deseos!, puesto que puedo ver como surgen. ¡Tampoco soy mi cuerpo físico!. Pero aún así estoy Yo sin saber ¿Quién Soy?... Y me doy cuenta que hay una tremenda diferencia entre estos dos estados de Dormido y Despierto. ¡Sí! una tremenda diferencia... Entonces me doy cuenta que cuando estoy ¡Despierto!, o sea cuando estoy Consciente del ¡Yo Aquí y Ahora!, puedo verme haciendo cosas, o sea me doy cuenta como Yo, el Yo mío, el Yo que está Despierto, el Yo que dice “¡Yo Aquí y Ahora!”, ve al “cuerpo” hacer tal o cual cosa, bueno o malo, y lo puede hacer con mucha precisión... pero no dura, es rapidísimo; porque aún muchas cosas atraen mi atención hacia afuera y vuelvo otra vez al estado de identificación, al estado de “Dormido”; pero esta vez me quedan las ganas de ¡DESPERTAR!.

¡Ay!!!... ¡Si pudiera mantener ese estado fabuloso!!!...

Yo creo que si pudiera mantenerme en ese estado fabuloso, de una manera más o menos permanente, si pudiera mantener la “atención” sobre mí mismo y sobre lo que yo hago, pienso, siento o sobre lo que observo, sería una ¡ATENCION DOBLE!... Así, “¡Yo aquí y ahora estoy hablando!”, estoy consciente del Yo y del que está hablando; repito, estoy consciente del Yo y del que está hablando.

Hazlo tú mismo y di: “¡Yo aquí y ahora escucho!”... ¿Te escuchaste?, allí está el Yo y está el que escucha. ¡Repítelo varias veces!... Me doy cuenta que esa es una maravillosa ¡CLAVE! para ¡CONOCERSE A SÍ MISMO!; porque cuando Yo estoy en este nuevo estado fabuloso, cuando estoy despierto, puedo ver con mucha claridad lo que sucede en mi mente, la observo, como observar una pantalla de imágenes; y si cierro mis ojos, veo a todos los pensamientos que fluyen y me doy cuenta que Yo no soy los pensamientos y noto que la mente es muy “rebelde” y que se desplaza a través de los cinco sentidos... Si abro los ojos, cualquier cosa atrae mi Atención y pierdo la Consciencia de mí mismo, me olvido de mí mismo y ¡Bajo de nivel!.

Me doy cuenta que una de las cosas más importantes que hay en la vida, es el ¡¡¡DESPERTAR!!!; sí mi hermano, DESPERTAR DEL LETARGO DE LA VIDA MECÁNICA, para no vivir identificado con todas las cosas y sin llegar a juzgarlas... Entonces comprendo lo que han dicho los Grandes Maestros, que primero hay que Despertar y dicen: ¡DESPIERTA!, ¡VIGILA!... Ahora comprendo el significado de lo que ellos decían y me doy cuenta que solamente los hombres que están “dormidos”, los que están “inconscientes” son los que cometen actos de violencia, son los que hacen todo tipo de barbaridades que hay en este mundo.

Yo también soy uno de ellos, porque cuando estoy “dormido”, Yo también hago todo eso; tal vez físicamente no llego a extremos, pero igual en mi mente fluyen la ira, violencia, odio, rencor, etc., que hacen causa común con aquellas actitudes bárbaras de aquellos que sí reaccionan con violencia... ¡Sí!, Yo hago un montón de cosas sin sentido cuando estoy “dormido”, así estoy manejado por algo que me impulsa a hacerlo, pero no puedo detenerlo por que “no” estoy Consciente. Así soy un peligro para mis prójimos y el mundo.

¡Ahora me doy cuenta de algo muy importante!!!... te explico:

Que si Yo voy a visitar a Juan y me digo: ¡Le voy a decir a Juan que lo aprecio mucho!, y si pudiera mantener ese estado fabuloso, entonces se lo puedo decir y lograr mi objetivo... Pero, si no logro mantenerme en ese estado de DESPIERTO, si llego a donde Juan y de repente cualquier cosa que me pueda decir él, atrae o distrae mi atención y me olvido del “motivo principal”; entonces aquí descubro o me doy cuenta que la Consciencia es ¡MEMORIA!, ¡Sí!, la CONSCIENCIA es MEMORIA, pero una clase muy especial de Memoria que me puede ¡DESPERTAR! de la “identificación” con los estados mecánicos, del cuerpo, los apetitos, los deseos, los pensamientos, las ideas, el trabajo, los placeres, etc. ¡Sí!, esta ¡Súper Memoria! me puede Despertar, y tomo Consciencia de mí mismo y estaré separado del estuche del cuerpo, de la mente, de las emociones, de los deseos y de toda influencia externa.

Entonces estaré Yo en mi Centro de Control, no importa si todavía Yo lo sé o no, ya que en ese estado de Despierto puedo observar lo que hay dentro y fuera de mí, puedo observar lo que sucede en mi mente y puedo observar aquella multitud que hay adentro de mí y cómo actúan; y comprendo que las personas no se dan cuenta quiénes se expresan a su través, sólo cuando cometen errores dicen: “Yo no fui”, “Cómo lo hice”, y eso pasa cuando estamos dormidos. Pero en el nuevo estado estas cosas dejan de suceder y estoy más alerta.

¡Más Vigilante Estoy!!!, y muchas cosas dejan de sucederme en la calle... ¡Por supuesto que sí!.

¡Qué fabuloso es estar Consciente de lo que pasa por mi mente y poder elegir entre los pensamientos que no son verídicos de las ideas verdaderas, de tener la posibilidad de discernir, de tener la posibilidad de no apegarme, de no identificarme con las cosas!!!.

Me doy cuenta que cuando estoy consciente de mí mismo, hasta si me insultan me doy cuenta que “no” me ofendo; porque me doy cuenta rápidamente que a quien están insultando es a uno de mis “yoes”, al “yo” del ego que está de turno en mi mundo, al “yo” que se comportó mal con otro “yo” de otra persona pero que ¡No Soy Yo!.

Ahora lo importante es ¡RECORDARME A MÍ MISMO!, sí, la máxima cantidad de veces al día y todos los días, y decir: ¡¡¡QUIERO RECORDARME A MÍ MISMO!!!, ¡¡¡QUIERO RECORDARME A MÍ MISMO!!!... Y necesito ayuda de personas para que podamos juntos alentarnos, recordarnos. ¡Ayy!!!, pero aquí me encuentro con otro problema; ¡Caramba!, tremendo problema en que me encuentro, ya que las personas para que ellos me “Despierten” deben de recordar que deben despertarme, o sea deben estar “Despiertos”. ¡Caramba!, y no conozco a personas “Despiertas”, todas las personas que Yo conozco creen que están conscientes y que son conscientes de sí mismo. Y hasta cierto punto Yo los comprendo, porque Yo también antes creía que estaba consciente, hasta que descubrí lo que era estar CONSCIENTE!, aunque sea por chispazos. Ahora que ya lo tengo ¡REGISTRADO!, ya sé que existe otra dimensión de mí mismo y esto es muy IMPORTANTE... Entonces me di cuenta que si tan solo alguien viene y te pregunta: ¿Tu estás consciente?...

Automáticamente te estas “Recordando” el estar Consciente, entonces tú le dices: “¡Claro que sí!”; ya que nadie te puede decir si estás consciente o no, esta es una cuestión muy INTERNA, INTIMA... Hay que estar alerta, porque vendrán señales, hasta parecerá que las personas saben; hasta un niño puede recordarnos el nuevo estado; ¡Hay que estar atentos porque el Cosmos Responde!!!.

Alguna vez has ido a tu trabajo y te has olvidado de tí mismo, te has sumergido durante horas y horas... Claro, y esto es un grave problema mundial, hasta el punto que “casi” nadie sabe responderse el: ¿Quién Soy Yo?... Y en ese estado de identificación veo que me confundo con mi mente, con mis pensamientos, con mis deseos, con mis apetitos, con mis sensaciones, con mi cuerpo; y cuando voy por la calle, mi atención está siendo atraída por todas las cosas y me olvido de mí mismo... Y esto se llama estar “DORMIDO”, ¡Sí!, es estar DORMIDO, ¡Es terrible está situación!; y luego me doy cuenta que no hay quién me lo diga:

¿Quién Soy Yo?, ¿Y de dónde salieron todos esos yoes que hay dentro de mi pequeño mundo?, ¿Cómo es que llegaron a la existencia?... No hay quién me lo diga, ¡Caramba!, ¡Caramba!.

Observando mi pequeño mundo, descubro que hay “uno” en mí que le encanta fumar; pero cuando Yo estoy consciente de mí mismo, Yo sé que no se debe hacer eso; entonces, ¿Quién es ese que fuma?... ¡No puedo ser Yo!, le puedo llamar “hábitos”, pero los hábitos son también “yoes” y cuando estoy “Dormido”, Yo digo: ¡Dame un cigarrillo! y lo fumo, y digo: ¡Me gusta tal marca o me gusta esta otra marca!... Claro que noto que hay una gran diferencia entre el estar “Dormido” y el estar “Despierto”, y me doy cuenta de la tremenda importancia que es el ¡DESPERTAR!, y definitivamente Yo necesito lograr ¡RECORDARME A MÍ MISMO! muchas veces al día. Me doy cuenta que necesito de una o más personas que estén permanentemente despiertas.

Necesito encontrarme con esas personas, ¡Deben existir!, ¡Deben estar!; no puedo ser el único que está despertando, tienen que aparecer en mi ayuda... Luego me doy cuenta de la tremenda importancia que es la “MEMORIA”, porque es la que me permitirá recordarme a mí mismo, es una Memoria muy especial, no es la “memoria” de retener números telefónicos, ¡No!, no, no, no...

Es algo mucho más potente, mucho más poderoso que la “memoria mecánica”. Claro que tengo el problema pendiente de la falta de ayuda de personas despiertas; pero, en el fondo de mí mismo empiezo a comprender, empiezo a encontrar cierto ¡SENTIDO A LA VIDA!, ya que cuando Yo estoy Despierto, cuando Yo estoy Consciente de mí y esto quiere decir cuando Yo digo: ¡Yo Aquí y Ahora!, ¡Yo estoy parado aquí en el mundo!; entonces, me doy cuenta que debe haber alguna razón poderosa por la cual Yo estoy aquí y ahora... Claro, debe haber una poderosa razón, no puedo haber llegado hasta aquí así por así, como se dice en paracaídas... ¡No!, no, no, no.

Y cuando estaba “dormido”, o sea cuando estaba viviendo identificado con todas las cosas, creyéndome “fulano”, creyéndome mi cuerpo, por entonces todo era muy natural; o sea era muy natural que Yo estuviese así “dormido”, porque me sentía hijo de mi padre y de mi madre, porque era empresario, ingeniero y todas esas cosas; y hoy escucho con asombro cuando dicen: “soy ingeniero, soy ministro, soy periodista, soy artista, soy empresario, soy abogado”, etc., desplazando a sus Seres, en vez de tratarse como corresponde: ¡Hermano!, ¡Amigo!, ¡Servidor!, ¡Compañeros de vida!, ¡Compañero de camino!...

Pero cuando estoy Despierto y Consciente del ¡Yo Aquí y Ahora!, cuando me recuerdo a Mí Mismo, inmediatamente me doy cuenta que debe haber una razón por la cual Yo estoy Aquí y Ahora, sí, debe haber una razón muy importante para mi existencia...

Debo descubrirlo, debo saber: ¿Quién Soy Yo?, ¿Qué Soy Yo?, ¿De dónde vengo?, ¿Hacía dónde voy?, ¿Dónde estoy parado?, ¿Qué se supone que debo hacer en esta presente vida?, ¿Por qué estoy en este lugar del Universo?... Y me doy cuenta que la Clave para saber todo eso es: ¡ESTAR DESPIERTO!.

Primero tengo que estar DESPIERTO; porque estando despierto y consciente del ¡Yo Aquí y Ahora!; cuando me recuerdo a Mí Mismo, puedo ¡Hallar Respuestas!... ¡Sí!, las puedo hallar dentro de mi mente inclusive, porque estoy Yo y está mi Mente. Yo puedo pedirle a la mente como si le pidiera a un computador, claro que sí, porque mi mente contiene los archivos-memoria de mi relación con el Universo. ¡Claro que sí!, ¡Claro que sí!.

Entonces, cuando Yo estoy Despierto y Consciente, Yo me miro al espejo y ahí Yo digo: ¡Yo Aquí y Ahora!, y concentro mi atención, sin presión, sobre la mirada de la imagen mía en el espejo y Yo digo: ¡Yo Aquí y Ahora!, y veo una tremenda diferencia con aquel anterior experimento y muy diferente de ir todos los días mecánicamente a verme al espejo, es como si recién me conociera.

En el Primer Experimento, Yo llegaba frente al espejo y me miraba y decía: ¿Quién es ese que está ahí?, ¿Quién es ese que mira a través de los ojos?, ¿Quién está ahí adentro?, ¿Quién?; ¿Dónde está el Yo?. Pero: En el Segundo Experimento, es cuando digo frente al espejo: ¡Yo Aquí y Ahora!, ¡Yo Aquí y Ahora!.

Y me veo al espejo y percibo una Luz y no sé quién es ese YO; pero hay una Luz, la cara cambia y algo sucede, ¡Sí!, algo muy importante sucede, siento que todo mi Ser me invade de una grandísima energía, una tremenda gana, una gana tremenda de saber: ¿Quién soy Yo?... Y percibo que Yo puedo llegar a saberlo, que la respuesta está muy dentro de mí, que la respuesta no está afuera, que nadie sabe acerca de mí, ni Yo sé aún de mí; pero Yo ya puedo llegar a saber acerca de mí, pues Yo no soy un ser inferior, Yo soy muy importante para mí, Yo soy un ser que conscientemente y sinceramente deseo saber:

¿Quién Soy Yo?, ¿Qué Soy?, ¿De dónde vengo?, ¿Hacia dónde voy?, ¿Dónde estoy?, ¿Qué se supone que estoy haciendo aquí en este planeta entre millones de planetas?, ¿Cuál es mi función, si es que existe alguna?, ¿Cuál es la actividad que se supone que debo cumplir, si es que hay algo por cumplir?.

Todo eso está dentro de mí y puede ser respondido si logro mantenerme ¡DESPIERTO!. Claro, si logro mantenerme despierto puedo obtenerlo ¡Todo!. Y para hacerlo empiezo primero por ¡QUERER DESPERTAR!; por ¡QUERER RECORDARME A MÍ MISMO!; entonces me fijo el propósito, me fijo el propósito vital de ¡RECORDARME A MÍ MISMO! por la máxima cantidad de veces al día,¡Sí!, por la máxima cantidad de veces al día. Entonces, este propósito lo fijé de esta manera: Concentré[Centré] mi mente y con toda la “GANA” de mi esencia y con todas las “GANAS” de lo que Yo soy capaz, dije: ¡QUIERO RECORDARME A MÍ MISMO!...

Cuando digo: “Quiero”, Yo estoy aplicando toda la fuerza de la cual soy capaz: Quiero Recordarme. Cuando digo: “Recordar”, le estoy dando una orden a la mente servidora: Quiero Recordarme a Mí. Cuando digo: “Mí Mismo”, es aquel Yo que no sé Quién Soy: Quiero Recordarme a Mí Mismo.

Y lo digo con toda la fuerza de mi Ser: ¡QUIERO RECORDARME A MÍ MISMO!. Lo digo 10 veces, 20 veces, 30 veces al día. Hago de esto el PROPÓSITO MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA. Y luego andando por la calle, de repente desde adentro de mí mismo, me viene el ¡RECUERDO!, ¡Sí!, de repente me viene el recuerdo y me doy cuenta que si Yo me fijo este propósito durante 49 días continuos y por lo menos 7 veces al día, siempre vehemente, con un deseo tremendo de querer recordarme a mí mismo, pues así obtendré ¡RESPUESTAS!; y lo hago en los lugares de mis actividades cotidianas, diciendo: ¡Yo!... y cuando digo Yo, estoy identificado con el YO que está y es consciente, y despierto en Mí, y digo:

¡¡¡YO QUIERO RECORDARME A MÍ MISMO!!!...

Y después sucedió... ¡Sí!, andando por la calle, haciendo cosas, hablando con la gente, trabajando, así me venía el “RECUERDO”, desde muy adentro, venía como un “¡Tac!” aquí adentro de mí; entonces, cuando venía el “¡Tac!” uno inmediatamente cobraba Consciencia, es como si estuviera en cama y de pronto alguien me despertara, entonces inmediatamente decía: ¡Yo Aquí y Ahora! y me “pescaba”, me “cogía” a mí mismo haciendo tal o cual cosa, buena o mala sin identificarme, quedando todo bajo contemplación del Ser; entonces me daba cuenta del YO y de lo que Yo estaba haciendo, así salía de la IDENTIFICACIÓN,¡LIBRE!, ¡LIBRE!, ¡LIBRE!.

Y poco a poco, mi estimado amigo buscador, Yo he ido encontrando a las personas Despiertas. Y me di cuenta que una persona cuando está Dormida, vive entre personas dormidas y cuando está identificado con sus hábitos, costumbres, con sus deseos, pues vive con personas de su mismo nivel... Entonces, fui conociendo a personas que estaban Despertando y descubrí que ellos tenían los mismos problemas que Yo, y nos hicimos amiguísimos y nuestra relación fue sumamente útil, porque uno despertaba al otro en un momento dado. Ellos ahora están vigilantes en acción silenciosa en toda la faz de la tierra, HACIENDO LA VOLUNTAD DEL PADRE DE PADRES...

Luego cuando se logró el estado de DESPIERTO, más o menos permanente, todo cambió y se empezó a saber: ¿Por qué estoy aquí?, ¿Para qué estoy aquí?. Llegué a conocerme a Mí Mismo. ¡Tu también amigo buscador puedes llegar a CONOCERTE A TI MISMO. Hermano,

¡Tienes que investigarlo por tí mismo!, ¡Tienes que experimentarlo!, ¡Nadie puede hacerlo por ti!, ¿Y si no lo haces Ahora, entonces cuando?, ¿Dime cuándo lo harás?, ¿Para después?, ¿Para mañana?, ¿Para cuando tengas tiempo?, ¿Para cuando salgas de los problemas?, ¿Para cuando tengas suficientes recursos?.

¡Si el mañana no existe!... acuérdate del famoso letrerito: “Hoy no fió, Mañana sí” y al día siguiente allí está el letrerito... Mi amigo ¡Ahora ya sabes la Verdad!. Este Legado te revela el estado de Dormido, del estar identificado y el estado de Despierto, te revela el estar identificado con tu cuerpo y el de estar separado, !Experiméntalo!, tienes que demostrarte a ti mismo, hasta llegar a la conclusión certera y total de que tú no eres tu cuerpo físico; luego tienes que darte cuenta que tú no eres tu mente, ni tus pensamientos, ni tus deseos, ni tu nombre... Y cuando llegues a darte cuenta y a vivir la experiencia del ¡Yo Aquí y Ahora!, del ¿Quién Soy Yo?, y cuando realices los experimentos frente al espejo, entonces estarás abriendo la puerta a una NUEVA DIMENSION, a un NUEVO COSMOS, a un NUEVO ORDEN, a un NUEVO MUNDO, a un mundo tan amplio que tu mente aún no puede imaginar.

Así como las hormigas viven con el hombre, pero aquellas no están conscientes del hombre, no saben de su existencia; pero el hombre si sabe de las hormigas... así también hay Seres de dimensiones superiores que viven aquí mismo, ¡Sí!, entre nosotros y nosotros no estamos conscientes de Ellos; igualito que las hormigas que no están conscientes de nosotros.

Tú, cuando estás DORMIDO, no estás consciente de la parte DESPIERTA de tí mismo. Pero cuando DESPIERTAS, sí te darás cuenta de la parte DORMIDA y de que has estado viviendo en un mundo ilusorio, en un mundo ficticio; te darás cuenta que has vivido de suposiciones y de creencias, te darás cuenta que has vivido creyendo que tú eres “fulano de tal”, creyendo que tú hacías tal o cual cosa; te darás cuenta que has creído estar consciente y que has creído saber lo que hacías y porqué lo hacías y para que lo hacías.

Cuando DESPIERTAS te das cuenta que nada de eso es cierto... Pero no es suficiente que alguien te lo diga, esto es una cuestión muy pero muy personal, y tú mismo lo debes descubrir, tú mismo debes experimentarlo. Pues en este estado de Despierto uno conoce directamente, uno comprende directamente, uno siente directamente, sin necesidad de libros, sin necesidad de ningún tipo de literatura, sin necesidad de que nadie le explique a uno; sencillamente uno se hace la pregunta y la pregunta la hace a su propia mente y la mente tiene la respuesta... Parece muy difícil, pero no lo es, sólo que esto no puede venir “forzado”...

Es algo así, como cuando una persona que está en su cama dormida profundamente y se molesta cuando viene alguien de pronto a despertarla y luego se vuelve a dormir; o también hay otra persona que está dormida, pero ya no tan profundamente porque ya durmió lo suficiente, entonces ya no se molesta tanto, pero igual se vuelve a dormir; y hay otra persona que está a punto de despertar y además ya ha abierto los ojos y está buscando con atención... también es como cuando por las mañanas que despiertas y no sé si te has dado cuenta, pero algunas veces te habrá sucedido que al abrir los ojos, lo primero que viene es:

¿Quién Soy Yo?, ¿Quién Soy Yo?, ¿Dónde estoy?. Sucede en una millonésima de segundo, verdad que sí?

Sé honesto, verdad que sí?... entonces rápido viene la memoria y dice: “¡Ah bueno, mira hoy es jueves, Yo soy fulano, estoy aquí!”, luego uno se pone de pie y empieza el estado “bajo de consciencia”, el estado de identificación; entonces entro al baño y de inmediato empiezo a bañarme y pienso todo el tiempo en el baño acerca de las cosas que tengo que hacer durante el transcurso del día y así sucesivamente; pueden pasar años así en piloto automático... Pero si estás alerta, si usas tu Memoria Especial, tú te darás cuenta de que normalmente cuando despertamos por la mañana, lo primero que viene es: ¿Quién Soy Yo? y ¿Dónde estoy?.

Así que en ese estado de Despierto hay Respuestas, ¡Sí!, respuestas muy concretas a todas las interrogantes de la vida. Y esto amigo mío, nadie lo puede hacer por ti. Así como nadie puede comer por ti, nadie puede ir al baño por ti, nadie puede estar despierto por ti, nadie puede comprender por ti, nadie puede aprender por tí, ¡Nadie!, ¡Nadie!. Es cuestión tuya, personal, tienes que ponerle esfuerzo; primero tienes que tumbar la “ilusión” de creerte que estás consciente. Ahora ya sabes que no es así, verdad?.

Luego debes estar lo suficientemente descontento y saturado de estar “DORMIDO”, debes llegar a sentir un tremendo deseo de “DESPERTAR”, un profundo deseo de saber la Verdad y de investigar acerca de tí mismo. Y entonces si en algún momento, si algún día llegas a tomar la determinación, la resolución total de DESPERTAR realmente, de seguro que me conseguirás a mí y a otras personas que ya han pasado por tu proceso, personas que viven en otros Niveles de Consciencia, y que a la vez viven en el nivel de las personas dormidas, pero que en este Nuevo Ciclo del hombre, ellos están dispuestos a servir en esta hermosa ¡ERA DE LUZ Y VIDA!...

Entonces podrás ser ayudado siempre y cuando tu deseo sea real y genuino, siempre y cuando estés lo suficientemente dotado con muchas “ganas” de emprender tu ¡DESPERTAR!... De manera que para experimentar la tarea del: ¿Quién Soy Yo?, debes hacerte esa pregunta durante los 49, 50 ó 60 días, y a medida que vas trabajando entre tus actividades cotidianas, por allí recuérdate hacerte esa pregunta clave y hazla como si realmente no supieras quién eres: ¿Quién Soy Yo?... ¿Quién Soy Yo?... ¿Quién Soy Yo?...

Si en algún momento dado, te das cuenta que estás haciendo “algo”, tú ¡DESPIERTA EN ESE INSTANTE!; claro, si de repente te das cuenta que estás comiendo, pregúntate: ¿Quién es ese que está comiendo?... Y empiezas a descubrir una multitud dentro de tí, entonces podrás empezar a observarte, a conocerte,¡Claro que sí!... Para conocerme a mí mismo debo observarme, debo observar lo que hay dentro de mí, dentro de mi mente y dentro de mi corazón.

Luego, tendrás que hacer todo lo posible para “NO IDENTIFICARTE”. No identificarte significa que tu ATENCIÓN NO SEA ATRAÍDA por sucesos, eventos, personas, gustos, etc, hasta tal punto que te olvidas del ¡Yo Aquí y Ahora!... Si logras NO IDENTIFICARTE, descubrirás que ya no hay más sufrimientos ni dolor, ya pueden desaparecer totalmente de tu vida... Sí, mi estimado amigo, esto y muchísimas cosas más estarán a tu alcance, si es que te ha llegado el momento del ¡DESPERTAR!...

Si por alguna causa ves que “no” comprendes a plenitud el contenido de este MENSAJE, ¡No importa!, ¡No importa!. Aquí lo importante es que te nazca la “GANA DE DESPERTAR”... En vez, eleva una acción de gracias al Padre de Padres, por ser considerado en esta hermosa Gesta de Liberación Planetaria... Mientras tanto, vuelve a revisar este Legado, una vez cada 15 días o una vez cada mes y regularmente. Un día empezarás a comprender qué es lo que se dice aquí, a lo mejor ya comenzaste a comprenderlo, a experimentar lo que te recomendamos... Entonces, a lo mejor te está naciendo el deseo de DESPERTAR, y te darás cuenta ó a lo mejor ya te has dado cuenta de la gran diferencia entre el estar Despierto y el estar Dormido, y a lo mejor ya quieres hacer algo al respecto... ¡Claro que sí!, puesto que este Legado no llega sino a personas que están en vías de su ¡DESPERTAR!.

Entonces, algún día podemos ser compañeros de viaje, compañeros de camino... Amigo, sé lo que tú experimentas hoy, por que Yo he pasado por eso; ojalá pudieras experimentar lo que Yo experimento ahora... Sí amigo, hay que despertar de la “ilusión”. La vida no es para nacer, desarrollar un cuerpo, trabajar, tener hijos, viajar, lograr algunas medallas, títulos, acumular una cuenta bancaria, llegar a viejo y ser atendido por médicos, para luego terminar bajo tierra... La vida tiene otro sentido, pero primero tienes que experimentar; Amigo:

¡Fíjate el propósito de No Identificarte!, ¡Fíjate el propósito de observarte a Tí Mismo!.

RESUMEN: Trata de “¡RECORDARTE A TÍ MISMO!” y fíjate el propósito de experimentar de que tú no eres ni el cuerpo físico, ni tu mente, ni tus emociones, ni tus deseos, ni tus nombres, ni tus apellidos... Tienes que experimentarlo vívidamente, tienes que llegar a la convicción total, y no basta que alguien te lo diga, que venga y te diga: “¡No, mira, tú eres espíritu encarnado, tú no eres cuerpo!”, no, no, no; mientras que todo el santo día, te la pasas viviendo identificado con tu cuerpo y actuando como si tú fueras tu cuerpo... Por eso tú tienes que experimentarlo por tí mismo, tienes que vivirlo...

Mi estimado Hermano, te deseo desde lo más íntimo de mi Ser tu pronto ¡DESPERTAR! con tu dedicación, esfuerzo y trabajo... Si decides hacer el digno propósito de Despertar desde ahora, pues te doy la Bienvenida al círculo de los ¡¡¡DURMIENTES CON GANAS DE DESPERTAR!!!, te doy la bienvenida a este mundo fascinante y arduo a la vez, esa es la verdad mi estimado amigo. ¡Esta es una gran responsabilidad!... Escribe las partes más importantes que has notado en este mensaje y ¡Analízalo!, ¡Reflexiónalo!, ¡Piénsalo!, ¡Experiméntalo! y ¡Medítalo!, una y otra vez, hasta comprender a fondo el sentido de este Legado... Quedas invitado cordialmente a esta hermosa Gesta Mundial del ¡MONUMENTO CÓSMICO DEL SÉPTIMO MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN PLANTEARIA!.


¡Gracias!.

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